
Creo que es una de las veces que más descompuesto me sentí....
Me dolía la cabeza y hasta me sentía un poco afiebrado, el mundo daba vueltas bajo mis pies, la sensación de pánico me enlazaba el estomago y mis manos humedecidas estaban muy extrañas, el mareo era insoportable y las nauseas pretendían hacer explotar el desayuno de esa mañana. No se que cara debí tener porque hasta los desconocidos me miraban extrañados, mi hija se reía a carcajadas y la expresión de preocupación de mi esposa era como si la estuvieran asaltando. Gracias a Dios el trance duro unos pocos segundos....
Juro que no me subo nunca más en la vida al Boomerang....
Emrom
